BUENOS AIRES.- Fernando Arrigo, el fiscal del juicio oral de la tragedia ferroviaria de Once que finalizó en diciembre pasado y ordenó investigar la responsabilidad penal del ex ministro Julio De Vido en el hecho, aseguró que lo que parecía un accidente no lo fue y que, a medida que avanzó la investigación, se descubrió que no había desidia, sino un gran negocio vinculado al sistema ferroviario.

“No hubo la claridad suficiente al comienzo pero, a medida que se avanzó, se empezó a entender lo que estaba pasando”, aseveró Arrigo, en las que, además, dijo no creer que no se haya investigado al entonces ministro de Planificación Federal “por motivos políticos”.

Las declaraciones del fiscal surgen luego de que ayer el ex ministro de Planificación Federal y actual diputado fuera enviado a juicio oral y público en el marco de la causa en la que se investiga su responsabilidad penal en la tragedia en la que murieron 51 personas y otras 789 resultaron heridas, ocurrida el 22 de febrero de 2012 en la estación de Once. “La causa era de una complejidad muy grande, lo que parecía un accidente, no fue el caso”, destacó, y especificó que se trataba de “un circuito macabro donde toda falta caía en una bolsa de saco roto pero siempre el que aparecía como que activaba o desactivaba era De Vido”. Arrigo añadió: “lo vinculado a infracciones de seguridad caían en una bolsa compensadora donde nunca se terminaba de decir ‘bueno, esta empresa no está cumpliendo y no hay que darle concesión de nuevo’”.

“El auditor General de la Nación también vio un patrón en el manejo de subsidios. La mecánica no era sólo en el mantenimiento de frenos, era de absolutamente todo; y se terminaban beneficiando no sólo porque no realizaban el mantenimiento, sino porque además -cuando se hacía- se contrataban ellos mismos para lo que no habían mantenido”, remarcó el fiscal.

Según Arrigo, “no era una desidia sino un gran negocio que se pudo mantener en el tiempo sólo desde un superior que tuvo la facultad de dejar hacer”, y señaló que era “algo que la CNRT (Comisión Nacional de Regulación del Transporte) lo venía marcando”. (Télam)